El revés de los espejos

Viviré en el revés de los espejos

entre las cosas que nunca he visto,

junto a ese yo que no conozco

y que vaga perdido

por los pocos rincones tristes

de una infancia feliz.

Viviré en el revés de los espejos

y tendré en mis manos el reflejo oculto,

el placer de la cruz,

la razón de lo imposible.

La voz del niño

«ignorando que el hombre del saco

es quien le besa

cada mañana

en la cancela de una devota escuela.»

Javier Solé

Cuando sea grande

escribiré poemas

en revistas que se llamen «Proa»,

o «Combate» o «Adalid».

Podaré un cerezo

y haré caminatas con mi perro

por una montaña

que albergó esperanzas.

Buscaré el nombre perdido

entre los restos de la historia.

Cuando sea grande

soñaré con una infancia verdadera.

Pero entonces será tarde.

Demasiado tarde.

Autobiografías

Escribo autobiografías. No me va mal pero a veces pienso que no es un buen trabajo para alguien que en su adolescencia tuvo un par de crisis graves de identidad con episodios de despersonalización. Esporádicamente se me repiten. No igual, más suaves. Pero ahí están. Casualmente ninguno de mis clientes padeció de nada similar o no quiso reconocerlo con lo cual en ninguna de sus autobiografías aparece este hecho tan importante en mi vida.

Cada una de las autobiografías no basta para resumir mi existencia pero reunidas todas ellas pintan un panorama bastante detallado de lo que mi vida fue o es. Nunca descarto a ningún cliente. Los tengo de todo tipo. En cierta ocasión tuve que escribir la autobiografía de un famoso escritor que ya había muerto. Fue un encargo de la editorial que lo publicó como obra póstuma. Y tan póstuma.

El trabajo me resulta entretenido y gano bien. Aunque a veces es algo complicado. No tanto por las características del cliente como por mi necesaria disposición a mimetizarme. No siempre estoy preparado para hacerlo y si no asumo la personalidad del cliente el resultado no es creíble y no quedo conforme con el trabajo. Supongo que el cliente tampoco aunque esto me importa menos.

La autobiografía que más me costó fue la de una arquitecta transexual que cuando tenía 48 años decidió asumir que era una mujer y no un hombre como su dni decía. Fue un trabajo duro escribir sobre toda la primera parte de su vida. Duro y angustiante. Tuve que luchar contra la terrible sensación de no ser quien decían que yo era. Mis relaciones cambiaron. Me contactaba mal con mis amigas y mis amigos. Sentía que nadie podía acompañarme. Finalmente me recluí en casa optando por no salir hasta que acabara la autobiografía de la arquitecta. Todo cambió cuando acabé el capítulo en el que ella asume su condición de mujer y como mujer comienza a vivir su vida. Me sentí totalmente aliviado. Desapareció la angustia. Todo me fue más fácil. Noté que mis amigas y amigos estaban más cómodos conmigo. No parecieron alterarse por mis labios pintados y mis medias de encaje.

Ya soy

Ya soy es un poema teatral para dos personajes y coro que escribí en el año 2005 para Teatro por la Identidad-Catalunya. Fue estrenado en el primer ciclo, en el 2006. Está dedicado a las Abuelas de Plaza de Mayo, verdaderas autoras del poema.

1-
(el nieto)

Ser
no ser
ser no
ser qué
qué ser
ésser
ser sin ser
res
res
res

el ser
el sin ser
ser sincero
sincer
el no ser
no ser
no sirvo sin no ser
ser él
ser ella
serena
serè
ser él
ser ella
renacer
ser será renacer
no haber nacido no será.

2-
(coro)

Sedienta de ser
lo sigue
sigue
sigue
persigue al ser.
Sedienta de ser persigue.
Y el ser
sin saber
que lo siguen
sin saber
que es un ser.

3-
(la abuela)

Mírame así,
desde lejos.
No apartes tu mirada,
es lo que soy.
Para que pueda buscarte
no apartes tu mirada de mi ser.
Soy ese mirar.
Soy esa búsqueda.
Soy el tiempo pasado en encontrarte.
Soy la memoria labrada día a día.
Mírame así,
desde allá lejos.
Te ves en mí.
Me veo en ti.
Será que siento la sorpresa de tu ser.

4-
(coro)

Ser cuesta
secuestro
secreto
cuesta el secreto del secuestro
ser nuestro
ser ella
ser él.

5-
(el nieto)

Donde el almendro florece en febrero.
La fría flor de febrero.
Flaco favor fisgonear la flor del febrero frío desde el finestral.
Cómo el almendro florece en febrero?
Cómo puede?
Cómo el carnaval con frío?
Dónde el febrero es frío?
La máscara fría del carnaval.
La más cara máscara.
El frío más frío.
El más frío río.
El río más frío.
El río frío que riega el amendro.
I jo tinc fred.
Tinc el fred del febrer mort.
Y el almendro florece en febrero.
I jo tinc el fred de la mort.

Yo soy del carnaval en La Boca.
Que no es carioca.
Es de La Boca.
La máscara fría del carnaval de La Boca.
Te veo por dentro del horrible febrero.
No veo tu máscara.
Eres tú, sos vos, sos tú, vos eres.
Ets tu.
Y yo no soy nadie.
No sóc ningú.
No soy.
No sóc.
Estic i no sóc.
I tinc fred.
Tengo el frío del febrero muerto.
Tengo el frío de la muerte.
Siempre el frío será en febrero.
No quiero máscara.
Ni carnaval.
Soy del febrero.
Un febrero que es agosto.
El invierno es agosto.
Llevaba el carnaval en la boca.
Yo estaba en él.
Yo estaba en ella.
Alguien me llevó al carnaval del invierno.
Alguien me robó.
Y alguien me robó el carnaval de febrero.
El carnaval es invierno.
Siempre será invierno el carnaval.
Y muerte. I mort. Y frío. I fred. I dolor.Y dolor.
Quítame esta máscara.
No quiero carnaval.
No quiero serpentinas que me ahoguen.
No quiero este frío carnaval.
Déjame volver al febrero en verano.
Cámbiame la hora del reloj.
Quítame. Quítame esta máscara.
Quítamela.
Déjame ver quién soy.
Déjame ver si soy.
Si soy yo.
Si yo soy
Quién soy si soy.
Quién fui cuando nací.
Quítame esta máscara.
Dásela a esos dos
para que tapen su vergüenza.
Quítame esta máscara
y que sienta en mi cara la sonrisa y la mirada
y que sea mi espejo el aire de dos vidas.
Quítame esta máscara.
Quítamela!
Quítamela!
Quítamela!

6-
(coro)

Ser dónde
donde cuesta ser
ser él
dónde ser
donde persigue el ser
dónde lo persigue
sigue
sigue
sigue
ser aquí
ser allá
qué ser aquí
dónde serlo
dónde ser aquí
dónde es aquí
donde cuesta ser

7-
(el nieto)

El otro soy yo
otro soy yo
el otro no está
no soy
no sóc
soy hijo
no hay padres
no soy
soy nieto
abuelos no son
no sóc
soy padre
no hay hijo
no soy
soy yo
soy yos
yos
yo
¿¿¿ y ???

No soy
soy no
ser qué
qué soy.

8-
(la abuela)

Querido Ser:
Si pudiera verte en la letra escrita. Si pudiera escribirte en la letra. Si tan sólo durante un momento, un solo momento, pudiera verte en la letra escrita, oírte en tu palabra, en la palabra de ella, en todas las palabras de nosotros. Si pudiera decirte: “sangre de mi sangre, sangre de su sangre, sangre nuestra”. Te busco en la letra, en la palabra, en la sangre. Sé que estás y soy porque te busco.
Hay un antifaz que no me deja verte. Ay, cuando caiga! Qué feliz seré!. Como una madre que acaba de parir. Entonces tal vez ya tengas al nieto de mi hija. Serás un niño adulto. Un niño gigante en los brazos de su abuela.
Y sólo soy si te busco.
Te busco en la oscuridad de la locura. En la calma de las abuelas que los buscan. Te busco en la mirada franca de los ojos de tu madre y en la última sonrisa de tu padre. Y en su lucha por que el alba y el ocaso fueran siempre para todos. Te busco día a día, noche a noche. En el nacer y el renacer de los geranios. En las tardes tranquilas de verano, entre el olor a jazmines de los barrios. En el viento del otoño. En el patio invernal de un colegio con banderas. En el aroma del pan recién horneado. En la brisa de un mar con las fotos de la infancia de tu madre.
……………………………………………………………………………….
Me sentaré a descansar contigo. Habrá dos sillas a la puerta del zaguán. Yo estaré tomando mate y al ratito vendrás vos con la sonrisa de tu padre, mirándome con los ojos de tu madre. A charlar de un pasado que fue trunco.
Y entre mate y mate la memoria nos mirará de cerca, con la paz de haber llegado.
Sólo soy porque te busco…

9-
(el nieto)

Siento soledades
siento silencios
y soy lo que siento.
Rompo silencios
contando mi verdad
para dejar de ser
lo que ahora siento.
Una inmensa incertidumbre
se ciñe sobre mi presencia
como si fuera un presagio.

Soy un silencio solitario
y quiero romper mi soledad contigo.
Eres mi verdad y eres mi historia.
Tienes el timón de este barco a la deriva.
Tienes el sol de la tarde invernal,
la sed del camino,
el florecer de un geranio,
el olor de un barrio entre jazmines,
la hoja que vuela con el viento del otoño
y hasta el mismo viento tienes.
Tenés la estrella de esa noche sin luna,
la nube del secano,
el brote, la leche y la simiente.
Tenés la nota que falta en mi canto desolado,
el horizonte de ayer, el paso perdido, el puerto, la roca y el remanso.
Tenés la voz que a mí me falta.
Y heredaste de tu hija la palabra,
la caricia de una madre,
su pensar, su ser y su saber.
Soy ella en vos.
Soy su herencia.
Soy tu vida hecha memoria.

10-
(la abuela)

No moriré sin verlo. No moriré.
Estaré viva y será en su mirada mi retoño.
Habrá un alba entre los lirios negros.
La brisa de un mar iluminado. Un recuerdo vivo
y en mi rostro tu sonrisa. El olor de un cigarrillo.
El poso de café. La botella de un brindis imposible.
La caricia del compás de tus miradas
y el compás de las pisadas de tu hijo.
Y él dirá, con un hilo de voz suave
para no sobresaltar mi larga espera,
y él dirá, casi en el marco de la nada,
la palabra suspirada, los ancestros,
la sangre de mi sangre y la caída,
dirá estos años, estos siglos,
esta búsqueda que sigue.
Y entonces, en sus brazos, sentiré
el cansancio de estos lustros.
Y podré decirte
“adiós,
ya está conmigo,
ya soy,
ya es,
ya somos.
Ni la muerte,
ni el tormento,
ni el olvido
ni el terror
han podido con nosotras”

11-
(coro)

Sedienta de ser
lo sigue
sigue
sigue
persigue al ser.
Sedienta de ser persigue.
No morirá sin verlo
no morirá
sedienta de ser lo encuentra
no morirá
no morirá jamás
es memoria
la memoria no morirá jamás

12-
(el nieto)

Ya soy yo
soy
yo ya soy
soy
yo soy
ya soy
soy hijo
soy nieto
soy familia
siento el ser en mí
soy el que siento ser
y crece el ser en mi sentir
yo no era
y ahora soy
cada vez soy más
ya no dejaré de ser
estoy aquí
y voy
y vengo
y soy
Ayer sólo un momento fui yo
un cordón que se corta
un grito de sangre en la sombra
sólo un momento fui yo
luego fui sin ser
fui el despojo
el engaño
la mentira
luego fui
sin saber la miseria de mi ser
sin saber mi ser
sin tener
sin poder saber
sin saber del ser de ella
y sin saber del ser de él
sin saber de tu ser
Y ahora ya soy yo
y crece en mi sentir el ser
ahora yo ya soy
ya soy
soy yo
soy la memoria
la palabra
el verbo
y el saber
nunca más seré un botín
un objeto
un rehén
nunca más seré el olvido.