Tango roto

Hace un tiempo retomé mi querido oficio de compositor, oficio que había abandonado por una serie de motivos difíciles de explicar y de entender sobre todo para mí mismo. El hecho es que he vuelto a sentir la profunda felicidad que me produce el acto de componer. La misma que encuentro al escribir. O al hacer mis pobres tallas de madera. Esta que subo es una de mis últimas obras. Compuesta para flauta, clarinete, piano y bajo eléctrico está interpretada por el ordenador quien lo hace bastante bien aunque sin la calidez de los intérpretes humanos. La obra se llama Tango roto. https://youtu.be/9IighxWhfNs

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