Pensares (II)

 

  1. La gota busca el cáliz

    entre los ojos que la arena esparce.

    Rendida cae sobre el espejo azul

    anegado de rostros sin imagen.

  2. En el camino

    versos desesperados

    gritan ausencias.

  3. Por la mañana

    el sol aleja la idea oscura.

    Aquieta el gélido silencio

    y pinta de luz los huecos.

    El jardín es casi primavera.

  4. El amanecer atrapa

    por un instante

    el viaje del sol.

    Es entonces cuando florece

    tu pelo encendido

    por la noche muerta.

  5. Se mueven en silencio

    trovadores y jinetes.

    En la ensoñada paleta

    intento descubrir

    el color de mi añoranza.

  6. En su oscuridad

    la historia crece

    cada vez que el paso elige la roca

    y la presa mata al halcón.

    Pero aún falta

    el trazo del testigo.

  7. El árido labio del paisaje

    vigila la boca muda.

    El dolor se confunde

    con la astilla de un espejo

    apuñalado en la arboleda.

  8. Sobre las ramas rotas

    yace el duende de un niño.

    La espera tizna su cara

    con la lágrima fundida

    en la respuesta ausente.

  9. La sombra trenza pasiones

    y llora la muerte recurrente,

    una fuga por abismos,

    la agonía del beso

    y el libro que vive en las cenizas.

  10. Y entonces amanece

    en nidos oxidados

    y edades de papel.

    La vieja música

    dibuja en mi inquietud

    el signo sereno de la nostalgia.

 

Lentamente

Me tenderé
sobre el manto de la orilla
y el lucero forjará mis espejismos.
Entre los huecos que dejan
los sueños de la última pasión
sólo el silencio dibujará caminos.
La tierra tendrá el color del campesino
cuando el ocaso bese la lejana línea
y el pájaro anuncie la fuga.
Cobijado en mis pensares
te veré pasar de largo
y entonces percibiré mi ausencia
con la paz que cinceló el pasado.

Pensares (I)

1. Recostada en la pasión,
sin navegante
la barca vuelve al sueño de la frase.
La palabra habita huérfana
en los labios del que ama.

2. Errante, la hoja desprecia
la pasión por imposible.
Tal vez sea el brote
el que mañana
se abrace contemplando
horizontes que se alejan.

3. En el zaguán de la idea
el verso se demora
al cobijo de lo que la palabra calla.
El poema es una crisálida quieta.

4. Atardece y tus pasos
hechizan el camino.
Las huellas arraigan
en el olor del romero
cuando el campo dibuja
una danza con tu sombra.

5. Sin prisa nos va dejando su rescoldo.
Tras el cristal
el hogar adivina un perfume a flor antigua
y la tarde piensa que pronto será el alba.

6. La nada agranda
la aridez de sus fronteras.
Desesperado, el hombre intenta
descubrir nuevamente la palabra
y dar sentido al hueco.

7. Cómo será el hablar de la locura
cuando el invierno deje
su manto de hojas secas
en un espiral de sueños y delirios.

8. Cuando el viento mueve sus pestañas
las hojas que quedaron
del otoño muerto
dibujan una frágil rayuela en las veredas.

9. Mudo mi tristeza
a un rincón del verso que se olvida.
Con pena descubro
que no será más el motivo de mi llanto.

10. No quiero oír más
la canción que enmudece al borracho,
da años al niño,
vacía los arroyos
y desangra al caminante en las palabras.