Melongue

Hace unos años compuse esta milonga porteña para clarinete y bajo eléctrico. Fue después de leer este poema de Julio Cortázar que tan bien refleja lo que la nostalgia nos trae.

MILONGA

Extraño la Cruz del Sur
cuando la sed me hace alzar la cabeza
para beber tu negro vino medianoche.
Y extraño las esquinas con almacenes dormilones
donde el perfume de la yerba tiembla en la piel del aire.
Comprender que eso está siempre allá
como un bolsillo donde a cada rato
la mano busca una moneda el cortapluma el peine
la mano infatigable de una oscura memoria
que recuenta sus muertos.

La Cruz del Sur el mate amargo.
Y las voces de amigos
usándose con otros.

Amor y versos

Ante los confines de un azul sin sobresaltos
recuerda su llegada al abra del amor.
Él era un poeta
sin caligrafías.
Decía sus versos breves
donde nacen las ventadas
y el aire los llevaba en sus barcazas.
Ella iba atrapando sus poemas
en cajitas de colores que abría por las noches
mientras sus besos deletreaban las palabras.
Se acercaba a sus rincones pero él
entraba año a año en un mundo diferente.
Y un día de bailes y canciones
se perdió del otro lado de una puerta.
Afuera el frío de su ausencia
la convirtió en fabricante de añoranzas.
Navegó hasta que el amor
la unió al barco compinche de sus viajes.
Ahora el áncora oxidada
la mantiene al resguardo de tormentas,
mira unos ojos cristalinos,
oye hablar de pasados ignorados
y piensa que daría cuatro flores
por cruzarse con él en una esquina
y volver a escuchar
los versos que el aire se llevaba.