Feliz navidad

Cuando enviéis los deseos
de paz y prosperidad
que corresponden a estas fechas,
cuando pidáis mesa para la cena del trabajo
que os reunirá en sana armonía,
cuando llaméis a los que nunca llamasteis durante el año
para decirles que siempre os acordáis de ellos
y más aún en estos días
que nos inundan de amor,
cuando devolváis el beso
que os lanza el bueno de Papá Noel
en el centro comercial cercano
animado por el sinfín de villancicos,
cuando hagáis el pesebre con vuestros hijos
y les expliquéis quién era el niño Jesús
y José y María
y cómo estaban ungidos por la bondad divina,
cuando el veinticuatro a la noche
esperéis a las 12 para brindar por el nacimiento
y las burbujas de cava
ayuden a bajar la suculenta cena
colmada de buenos augurios
ojalá que una pequeña sombra,
aunque más no sea una pequeña sombra
oscurezca vuestra sonrisa hipócrita
mientras Alepo se desangra.

Mirando al Sur

Te has tomado un descanso en tu añorar.
Los recuerdos quedan solos a tu espalda.
Hojeas sin prisa un periódico cualquiera
y buscas la noticia que nunca escribirán.
Allá lejos,
tras aquella línea curva
la vida es de otra gente,
el Sur existe y tú no estás.
Cuando asome la noche
y vuelvan en silencio los recuerdos,
entrarás al bar
de la mano de un pedazo de nostalgia.
En la mesa de siempre mirarás por la ventana
y habrá un hueco:
el de otro bar, otro banco,
otra mesa, otro mar.

Del libro «Del alba al ocaso»08MiralSur

Fotografía: Héctor Zampaglione